Otro año más llegó la hora de la exhibición de la Escuela de Artes Marciales Tin Sing Kwun, ese momento de demostrar todo lo aprendido en el curso y en cursos anteriores.

Esta vez nos reunimos en la Sala Venecia que nos recibió a rebosar de gente deseosos de ver qué había preparado nuestro sifu Rubén Romero para este año. Siempre es bonito ver como hay viejos amigos que se acercan para visitarnos en ese día, además de los familiares, curiosos y demás, es una oportunidad también para el reencuentro.

Por allí fueron desfilando de dos, en dos, de tres, de tres, en grupos grandes y pequeños, una buena parte de los alumnos de la escuela. Echamos de menos a los que no pudieron estar, ¡pero siempre habrá más exhibiciones otros años!.
Me parece algo maravilloso que la alumna más joven que pisó el escenario tiene tan sólo seis años mientras que el más mayor roza los setenta, todos tienen cabida en la escuela y en la exhibición y todos lo hicieron increíblemente bien.

Como ya es habitual, abrimos con Choy Lee Fut por todo lo alto para ir dejando paso a todas las actuaciones, esta vez hubo también chi-kung, nuestro grupo ya experimentado de tai-chi, sanda, y como novedad, acompañando a nuestro gran león naranja sacamos al escenario por primera vez a nuestro pequeño nuevo león llevado por dos alumnos de los más jóvenes de la escuela, demostrando que queda tradición para rato.

Una vez más logramos cuadrar los grupos, acertar con la música, preparar los leones, encontrar cada uno nuestros guantes, no chocarnos en las salidas y entradas, respetar el orden de la lista, llegar a tiempo para la pose, no caernos nadie al foso, agarrar bien nuestras armas (esta vez sin romper ninguna) y, en una palabra, conseguir que desde fuera pareciera que todo sale de una manera fluida y sin esfuerzo.
La realidad es que detrás hay muchas horas de entrenamiento, ensayo y compromiso, pero el resultado lo compensa.

Me gustaría agradecer la participación a todos, a los más pequeños por portarse de maravilla, estar atentos, ayudarse mutuamente y por poner una nota de alegría en la actuación, a nuestro particular «instituto», me emociona ver lo mucho que han crecido y me encanta ver como siguen en la escuela y como suman nuevos miembros al grupo que enseguida parece que llevan toda la vida, a los adultos, como nos llaman nuestros adolescentes «los jubilados», por sacar tiempo siempre de dónde a veces no lo hay, para participar, por elevar el nivel y seguir año tras año, a nuestro técnico de luces y sonido por salvar el día ocupándose de estos temas y por supuesto a Rubén por montar las coreografías y dejarse la piel para que todo salga perfecto cada vez.


Esperamos encontraros a todos en la próxima exhibición. 发扬光大!! ¡Hagamos grande el kung fu!
María Arias Antoranz 何天萍


Pues sí! Hagamos grande el kung fú y el tai chi! La verdad es que más que un grupo considero que somos una pequeña gran familia.
Xie xie María por el post!
Cada exhibición a la que acudo me emociona, pero sobre todo ver a los más «pequeños» con ese objetivo claro y esa determinación, son fantásticos!!!.
Gracias Carmen, siempre es un bonito día para la escuela. Un beso grande.
Gracias por el comentario David, ¡es un placer tener a los Lozanos en el equipo!
Estimado
Saludos desde Santiago de Chile
Gracias por seguir compartiendo conocimiento de Choy Lee Fut
Muchas gracias a ti por seguirnos 🙂